Utilizado por: Brujo
Fue necesaria una semana de brujería para penetrar más allá del mundo mortal y establecer contacto con lo que allí se encuentra. Al final apareció un pasaje estrecho, del que brotaba una luz infernal y se escuchaba un aullido de sufrimiento y ira. El vil sonido se convirtió en un rugido ensordecedor, y luego una mano demoníaca irrumpió a través del pasaje ardiente hacia este mundo. Esta repentina intrusión interrumpió el ritual y la vil abertura de la que había surgido la extremidad se cerró de golpe, cortando para siempre el brazo de su desconocido antiguo propietario.