
Los terrenos de Dota 2 (terrains) cambian el aspecto del mapa entero: las texturas del suelo, los árboles, el río y los efectos de temporada. Es la cosmética más grande del juego, porque se ve cada segundo de la partida, a diferencia de lo que lleva puesto un héroe. La oferta de terrenos es limitada: salían dentro de los pases de batalla y llegan al mercado pocas veces, así que lo normal es que haya unas pocas unidades disponibles.
El terreno rehace la ambientación del mapa por completo sin tocar el equilibrio: la posición de las estructuras, los campamentos y las runas se queda igual. Lo que cambia son las texturas, la vegetación, el color del agua y la iluminación. Además lo ve solo su dueño: el terreno no se aplica al resto de jugadores de la partida.
Los terrenos no caen de los cofres normales ni están a la venta de forma permanente: casi todos llegaban como recompensa por niveles de pase de batalla. La oferta no se repone, así que el catálogo de esta categoría siempre es corto y su contenido va cambiando. Si ahora mismo no está el terreno que buscas, merece la pena volver a mirar más adelante.
El resto de la cosmética de Dota 2 está atada a un héroe: un set de Pudge solo sirve jugando con Pudge. El terreno no está atado a nadie y funciona en cualquier partida y con cualquier personaje. Por alcance se parece más a un mensajero, solo que al mensajero lo ve todo el equipo y el terreno lo ves únicamente tú.
El precio depende de a qué pase pertenece el terreno y de cuántos ejemplares quedan en el mercado. Las opciones asequibles arrancan alrededor de los diez dólares y las raras salen bastante más caras. Los objetos de Dota 2 no tienen desgaste ni float, así que lo único que hay que comparar es el nombre y el precio.
Entra con Steam, elige el terreno y paga con tarjeta o criptomonedas. El bot te enviará una oferta de intercambio en Steam: acéptala y el objeto estará en tu inventario. No hace falta cargar antes el monedero de Steam, el importe final se ve desde el principio y no hay comisiones ocultas.