
El amaño de partidos plantea problemas para el desarrollo de muchas disciplinas de deportes electrónicos, y Counter Strike: Global Offensive no es una excepción. Los organizadores de torneos trabajan arduamente para identificar y evitar que este tipo de incidentes desacrediten a los deportes electrónicos. Esta semana, el jugador australiano Joshua «JHD» Hugh-Devin hizo una declaración diciendo que recientemente le ofrecieron $2,000 para terminar un partido con el resultado deseado. A pesar de que no es uno de los mejores jugadores de eSports, sus actuaciones en competiciones locales atrajeron suficiente atención como para que le pidieran que aceptara amañar el juego. Joshua se negó a hacer esto por razones de principio.
Recientemente, la ESIC (Comisión de juego limpio de deportes electrónicos) publicó un informe según el cual el número de acusaciones de este tipo que surgen en relación con torneos de distintos niveles ha aumentado significativamente en los últimos tiempos. Cada día la organización recibe más de un centenar de solicitudes. La mayoría de ellas resultan infundadas, pero los recursos para investigar casos verdaderamente significativos también empiezan a escasear. Un portavoz de ESIC señala que sólo en los últimos tres meses se han iniciado más de diez investigaciones sobre acusaciones de juego.