
Varios equipos de deportes electrónicos, incluidos Virtus.Pro, Hellraisers y forZe eSports, emitieron un comunicado acusando a Winstrike de falta de profesionalismo y acciones fraudulentas. Los representantes de los equipos afirman que el holding ha retrasado repetidamente los pagos de los contratos celebrados con ellos.
Por ejemplo, a principios de 2020, Winstrike acordó con forZe eSports comprar uno de los equipos. Se firmó un contrato según el cual Winstrike debía pagar la transferencia a finales de febrero. Sin embargo, una vez transcurrido este plazo, la empresa primero ofreció reducir el importe de la transacción y luego dejó de contactar por completo. Actualmente, forZe planea acudir a los tribunales. Otros equipos que firmaron acuerdos con Winstrike para vender plantillas o jugadores individuales enfrentaron problemas similares.
El director general de la empresa ya se ha pronunciado sobre esta afirmación. Considera que los montos de los pagos en virtud de los contratos y sus plazos son confidenciales y no deberían convertirse en tema de discusión pública. Los equipos que firmaron la declaración, a su vez, afirman que no querían llevar el tema a discusión general y se vieron obligados a hacerlo sólo debido a los constantes retrasos de Winstrike. Esperan que ahora la publicidad de la situación y la influencia de la comunidad de deportes electrónicos ayuden a resolver el problema.