
El martes, la Asociación de Jugadores Profesionales de Counter Strike (CSPAA) emitió un comunicado acusando a los organizadores del torneo BLAST de violar los principios de apertura. El día anterior, los jugadores se negaron a dar acceso a BLAST a las grabaciones de audio y vídeo realizadas durante el juego, citando preocupaciones sobre la seguridad de los datos personales. Tomó algún tiempo resolver los problemas que surgieron, por lo que el inicio del partido entre Vitality y mousesports se retrasó casi tres horas.
El conflicto se resolvió, pero en respuesta, catorce organizaciones de deportes electrónicos emitieron un comunicado conjunto en el que acusaron a la Asociación de violar el procedimiento establecido. En su opinión, la CSPAA volvió a plantear un problema que ya había sido resuelto anteriormente: antes del inicio del campeonato se estableció un procedimiento adecuado para todos para el manejo de grabaciones de comunicaciones de voz y vídeo de la pantalla.
Según HLTV, el propietario de uno de los equipos, bajo condición de anonimato, dijo que en realidad la asociación busca enfrentar a jugadores y organizadores. En lugar de utilizar mecanismos que ya existen, intenta crear los suyos propios y así aumentar sus propios beneficios. Hasta ahora, los representantes de CSPAA han dejado esta declaración sin comentarios.