El capitán de defensa química desempeña un papel importante en la gendarmería, liderando todas las operaciones relacionadas con amenazas químicas y biológicas en zonas pobladas. Obtuvo su mayor fama por planificar meticulosamente el rescate de civiles de un aeropuerto abarrotado durante el infame ataque con gas sarín de 1997. El capitán es un verdadero ejemplo de disposición y compostura.
“No olvides respirar.”