El Five-Seven es caro y lento de recargar, pero estas deficiencias se compensan con su alta precisión, su poder perforante, su generoso cargador de 20 balas y su indulgente retroceso. Pintado a mano en camuflaje urbano con detalles en rojo.
Cada año, los armeros y artistas más famosos se reúnen en casa de Booth y le muestran sus mejores trabajos.