Usado: Cerda
Cansado de producir máquinas para guerras que no le interesaban, el excéntrico ingeniero Pinzik se dedicó a crear extraños dispositivos con capacidades impredecibles. Cuando Rigvarl se encontró en la ciudad, la inspiración pasó factura.
Las rarezas inmortales no se pueden intercambiar ni vender hasta que finalice The International 2018, pero se pueden regalar una vez.